Amigos radioaficionados, les proponemos este circuito sencillo para estar convencidos que tu transmisor está entregando toda su potencia y la sintonía con la antena es la correcta y, que no podernos comunicar es debido a otros factores imperantes.
El aparato aquí expuesto es de lo más sencillo, pero la utilidad, es grande. Se trata de 4 lámparas de 6 voltios (PL1 a PL4), un capacitor (C1) que desvía parte de la potencia de las lámparas para no ser sobrecargadas, dos jack tipo RCA (J1 y J2) y una caja metálica para colocar los componentes y a la vez, servirá de blindaje al conjunto y evitar señales parásitas.
En ocasiones hemos luchado para lograr una comunicación con resultados negativos, no sabemos a ciencia cierta si nuestro equipo tiene algún problema o son causas de la naturaleza. Para estar seguros que nuestro equipo marcha bien, agregamos esta sencilla caja cargadora de antena y ajustar nuestro equipo para optimizar su potencia.
Con esta caja estarás seguro que tu transmisor está entregando toda su potencia, que tu antena está radiándola el máximo.
Si el equipo está sintonizado correctamente, las 4 lámparas encenderán a su máxima brillantez, de lo contrario, habrá que hacer los ajustes necesarios al equipo.
No está demás decir que la caja cargadora de antena se debe de conectar entre la salida de antena del transmisor y la antena, si lo deseas puedes dejarla incorporada como un complemento para estar monitoreando el equipo, caso contrario, haces los ajustes y la desmontas.
Lista de componentes
Capacitores:
C1: 0.01 µF. 50 voltios cerámico para potencias de 65 vatios
C1: 0.001 µF. 50 voltios cerámico para potencias entre 30 y 50 vatios
C1: 0.005 µF. 50 voltios cerámico para menos de 30 vatios
Lámparas:
PL1 PL2, PL3, PL4: lámparas piloto No. 44 de 6 voltios
Otros:
Caja metálica de tamaño adecuado para colocar los componentes.
Tira de terminales para la conexión de los componentes o diseñar una tableta de circuito impreso.
este circuito no cuenta con tableta de circuito impreso.
Los circuitos aquí publicados, en su mayoría no han sido probados, el buen funcionamiento o no de los mismos, es responsabilidad del ensamblador.