Una celda fotoeléctrica sirve como sensor de posición y controla la intensidad de un campo magnético que se usa para contrarrestar el tiro de la gravedad sobre el objeto suspendido. La fotocelda PC1 se instala sobre una columna de madera al otro lado de una lámpara. Cuando se suspende un objeto, divide parte del haz de luz que llega a PC1. Si el objeto comienza a caer, llega más luz a la fotocelda y aumenta la corriente de salida de la misma.
NOTA: Los circuitos aquí publicados, en su mayoría no han sido probados físicamente, el buen funcionamiento o no de los mismos, es responsabilidad del ensamblador.